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España: Ordenaciones Sacerdotales de tres Frailes dominicos de distintas naciones en Ávila

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Con inmensa alegría les comunicamos que el día 24 de mayo a las 11 horas de la mañana (España) se celebró en el Real Monasterio de Santo Tomás en la ciudad de Ávila, la ceremonia de ordenación sacerdotal de tres de nuestros frailes diáconos asignados allí.

Fray Marcos Julio García Sánchez de Venezuela, Fray Stephen Saw Lej Kapaw Htoo y Fray Rafael Jesús Jiménez Morillo, recibieron el sacramento del orden sacerdotal por la imposición de manos del Obispo de la diócesis de Ávila, Don José María Gil Tamayo quien presidió la ceremonia acompañado por el Padre Provincial, Fray Bonifacio García Solís, el Vicario Provincial en España, Fray César Valero Bajo, el Prior del Real Monasterio de Santo Tomás, Fray Carlos Rodríguez Linera. OP

Cabe destacar que el 2021 es un año jubilar para la Orden de Predicadores en el mundo por los 800 años de la muerte de Santo Domingo de Guzmán. Por esto el Vicariato de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario en España para celebrar este año ha venido realizando algunos encuentros, por ejemplo una exposición itinerante llamada “En la mesa con Santo Domingo” entre otras actividades. El Real Monasterio de Santo Tomás (Ávila) lo hizo con estas ordenaciones a la que asistieron un buen número de hermanos de otras casas y conventos, así como frailes de la Provincia de Hispania, sacerdotes de la diócesis de Ávila, de Sevilla y algunos presbíteros venezolanos.  Esta celebración comenzó la noche del domingo 23 de mayo con la eucaristía acostumbrada de las 19:30 horas y acto seguido, a las 20:30 se llevó a cabo una hora santa con la participación de los jóvenes de distintos grupos juveniles de la diócesis, la presencia de varias comunidades religiosas, laicos de la parroquia, así como  de la coordinación del equipo de promoción vocacional de la diócesis y del vicariato. La oración giró en torno a los 800 años de la muerte de Santo Domingo, Pentecostés y testimonio vocacional con cantos que animaron a la escucha y contemplación de la palabra del día.

Durante la ceremonia, en su predicación, Monseñor José María se detuvo a mirar la figura de Santo Domingo, sobre todo, en esta fecha en la que se celebra en la orden la traslación de sus restos al lugar donde ahora reposan. Destacó la enorme labor de evangelización que hizo este gran predicador en su tiempo, considerándolo como uno de los mayores imitadores de San Pablo. El señor obispo resaltó la importancia del sacerdocio en la actualidad, invitando a nuestros hermanos a ser verdaderos pastores “sacerdotes a todo terreno” dijo, manifestándoles la importancia que tiene el ser servidores “Nunca se quiten la casulla de diácono, pues es lo que marca el inicio de este gran sacramento que debe estar siempre al servicio del pueblo de Dios, a ejemplo de nuestro Señor Jesucristo que no vino a ser servido, sino a servir”. Así mismo pidió a los  ordenandos  en su homilía que ante todo deben ser hombres de oración, sacrificio y entrega, remarcando el sentido que debe tener para ellos en especial, al convertirse en sacerdotes, la celebración de la eucaristía como culmen de la revelación.

Monseñor saludó a la familia de Fray Marcos y de Fray Stephen debido  a la delicada y grave situación social y política que viven ambos países. Pidió a los presentes elevar una oración de paz para que estos pueblos asuman con sentido martirial su sufrimiento. Pidió a sus gobernantes respeto a los derechos fundamentales, recalcando que ha tenido muy presente en sus plegarias a ambos pueblos. Rogó a estos dos hermanos no olvidar que son dones de Dios para la iglesia que es peregrina tanto en Venezuela como en Birmania.

Las redes sociales de Fray Marcos y el equipo de www.dominicos.org sirvieron para transmitir toda la eucaristía, esto con el fin de que las familias y comunidades de  dominicos y dominicas en Venezuela, Birmania y el mundo, pudieran unirse en oración y acción de gracias por estos nuevos sacerdotes para la Iglesia  y la Orden.

En representación de los tres hermanos que se ordenaron y de la comunidad del real Monasterio, Fray Marcos cargado de palabras llenas de gratitud, invitó a todos los presentes a ser como el único leproso del grupo de diez que Jesús sanó, es decir, regresar al Señor y decirle ¡Gracias! Agradeció de manera especial al Obispo por su acogida de padre y pastor. A la comunidad de hermanos mayores y de la enfermería en Ávila. A las comunidades presentes de distintas congregaciones masculinas y femeninas, sobre todo a las hermanas Dominicas Misioneras de Santo Domingo y a las Hermanas Misioneras Carmelitas  de la Sagrada Familia quienes acompañaron la liturgia con los cantos y a Fray Vicente Olmos al entonar las letanías. Dejó sentir su agradecimiento a los padres de Fray Rafael quienes viajaron desde la ciudad de Sevilla para arroparlos a todos como familia, les  manifestó su agrado por el cariño y cercanía. También dio las gracias a los parroquianos quienes estuvieron atentos de cuidar los detalles y a quienes se dedicaron al arreglo del templo. A los amigos que han estado desde Venezuela y a los paisanos que están por estas tierras. A las  Hermanas Dominicas de Birmania quienes vinieron desde otras ciudades de España para acompañar a Fray Stephen. “Muchas gracias a todos los nombres que están escritos en nuestro corazón” dijo al finalizar después de leer un poema escrito por él.   

Fray Bonifacio García Solís, señaló que suscribía cada una de las palabras de Fray Marcos, agradeciendo nuevamente al señor obispo por haber conferido el sacramento del orden a estos tres hermanos. Saludó a las familias de los nuevos ordenados sacerdotes, tanto la presente allí como a los no presentes. No sólo les felicitó, sino que de nuevo agradeció la generosidad de estos padres y madres de familia al ofrecer a sus hijos como nuevos pastores para el pueblo de Dios, asegurándoles  que eso lo ve y lo premia el Señor tal como sólo él, sabe hacerlo. Lleno de alegría, el padre provincial también comunicó que en menos de un mes la provincia tendrá otras ordenaciones y que aún quedan otros hermanos diáconos esperando a que llegue su turno. Así mismo dijo que próximamente habrá primeras profesiones de los novicios de la provincia, renovaciones de votos y profesiones solemnes de varios frailes del estudiantado. Por ello insistió en que hay que dar infinitas gracias a Dios porque “después de tanto trabajo y oraciones, al final el Señor nos ha escuchado” señaló con gozo. Pidió que nunca se olviden de rezar por el aumento de las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal.

La comunidad de frailes del Real Monasterio junto a la dirección de las Residencias Universitarias que allí funcionan, ofrecieron a la familia y amigos de los ordenados un ágape para compartir fraternalmente la mesa.

 

Por la Comunidad Frailes del Real Monasterio de Santo Tomás